El Suicidio en la Policía Comodorense

El Suicidio en la Policía Comodorense
  • Edición 2006
    AGOTADO

    Sergio Omar Thiers

Este trabajo de Investigación, pretende abordar desde la perspectiva de la Salud Mental, la problemática del "Suicidio de Policías en Comodoro Rivadavia", pertenecientes a la Policía del Chubut. Ser suboficial integrante de la Institución policial, haber compartido con nuestros camaradas el dolor familiar, como una tragedia constante e inexorable, me moviliza hoy como futuro profesional del Trabajo Social, a saldar una deuda moral, a gritar esta dura realidad, oculta con un manto de indiferencia Estatal. El hecho de no poder hacer manifestaciones se ha cumplido y en silencio, diez policías se suicidaron y un número de once sobrevivió con secuelas físicas irreversibles (período estudiado 1985-2003).
n el transcurso del año 2004, la Policía Comodorense "extiende su agonía", se suman dos policías más, que se suicidaron con el arma reglamentaria.

La Policía es una Institución mítica, porque en general el mundo cotidiano de los policías, "es un mundo desconocido para los ciudadanos". Desde el Trabajo Social, mi reflexión crítica hacia la institución policial, la subcultura, su idiosincrasia, se torna por momentos descarnada y muy dura; no puede ser de otra forma, porque el tema que abordamos, es duro, trágico y cruel; a mi entender este paradigma institucional en su conjunto, deja expuestos a los efectivos policiales a un grado tal de indefensión, que solo basta esperar atónitos, año tras año, ver engrosar la lista alarmante de policías que se suicidan, en nuestra ciudad.

Evidentemente, nadie ingresa a la policía "para pegarse un tiro en la cabeza". Pero cuando una sociedad y un sistema policial interno, "miran hacia el otro lado", se olvidan que debajo de cada uniforme azul, hay un hombre impresionable, en la mayoría de los casos padre de familia, y que la labor policial tiene muchos sinsabores; cuando el policía se siente deprimido, cuando el ahogo y la angustia se apoderan de él, se siente solo e indefenso; "él porta la muerte en la cintura", está pronto a sucumbir, ante una epidemia letal, una enfermedad tan cruel, como lo es la indeferencia.